Tabla de Contenidos
La losa de cimentación (también llamada platea de fundación) es un tipo de cimentación superficial que consiste en una gran placa de hormigón armado en contacto directo con el suelo y que abarca toda la superficie de la construcción. A diferencia de las zapatas, que apoyan de forma puntual, la losa recibe las cargas de todos los pilares y muros y las reparte de manera uniforme sobre una gran superficie de terreno, lo que la hace ideal cuando el suelo tiene baja capacidad portante o los apoyos están muy próximos entre sí.
Generalmente, se elige este sistema para la cimentación de pequeñas obras u obras livianas como lo son el steel framing y wood framing.
La losa de cimentación presenta ventajas como el bajo coste y la rapidez de ejecución, además de la reducción de la mano de obra en comparación con otros tipos de cimentaciones superficiales o poco profundas.
¿Cuándo se utiliza la losa de cimentación?
Se ejecuta este tipo de cimentación cuando el área de la zapata ocupa alrededor del 70% del área cubierta por la construcción o cuando se desea reducir al máximo los asentamientos diferenciales.
Es común cuando el suelo no tiene una buena capacidad de soporte o el edificio tiene muchos pilares, que la base de los zapatos esté muy pegada entre sí.
En este caso mencionado anteriormente, se vuelve relevante utilizar una losa, eliminando la posibilidad de hacer varios zapatos muy juntos.
Este tipo de cimentación requiere una planificación previa de todos los proyectos complementarios, especialmente cuando se trata de la red de alcantarillado.
Dependiendo de la carga solicitada se puede incrementar la altura de la losa, proporcionalmente también aumentará el volumen de hormigón armado.

Ventajas
- Bajo coste en relación con los cimientos planos.
- Reducción del tiempo de ejecución.
- Reducción de la mano de obra.
- Indicado para suelos arcillosos.
- Libertad arquitectónica
- Reduce la humedad en terrenos con presencia de nivel freático alto (cuando se ejecuta e impermeabiliza correctamente).
Desventajas
- Necesidad de ejecución anticipada de instalaciones sanitarias y de fontanería.
- Imposibilidad de realizar futuras adaptaciones a tuberías subterráneas;
- Posibilidad de fisuración en la estructura de hormigón armado.
- Dificultad de ejecución y mayores costes en caso de que sea necesario incrementar la resistencia, debido a las cargas que actúan sobre la losa.